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miércoles, 30 de noviembre de 2016

Donald Trump: Destrozó el “Mito Hispano”... Virgen de Guadalupe: ¿Puro Rollo?... Por: Federico Lagarda Ibarra.


Donald Trump: Destrozó el “Mito Hispano”

Virgen de Guadalupe: ¿Puro Rollo?

El SOL...                                     
                       
Por: Federico Lagarda Ibarra

El Objetivo Regional.- Ni hablar, nuestro sistema político mexicano es un modelo totalmente “agotado” y envilecido, donde prevalece: la corrupción, la simulación, el compadrazgo y la impunidad, entre otras “babosadas”, en el cual los políticos nunca mueren pues resurgen del estiércol, donde no hay victorias ni derrotas finales… En fin, ¿seremos capaces de cambiar, algún día, tanta “leperada” política como ya lo hicieron (o cuando menos lo van a intentar) los norteamericanos con el controvertido Donald Trump?... A propósito: ¿Cómo gobernará Trump y qué viene? ¿Cumplirá sus promesas de campaña? ¿Se recrudecerá el enfrentamiento entre los blancos racistas y los latinos?, ahora que el pueblo gringo ya eligió, ¿los medios informativos latinoamericanos (entre ellos los mexicanos) seguirán provocando y atacando a Trump, o en el futuro cercano le lamberán las patas?, pues aunque duela y disguste este hombre cambiará la ecuación (equilibrio) mundial…
Donald Trump
Luego de 18 largos meses de campaña de odio y poca sustancia, de amenazas, incertidumbre, de manipulaciones mediáticas y descalificaciones, el voto blanco “coronó” (dio el triunfo) a Trump, con el apoyo de la coalición de las clases: trabajadora y media, que vieron en el ahora “presidente electo” a un buen candidato, con un “discurso” que el pueblo estadounidense quería escuchar, que encontró simpatía entre la decepción de los votantes… Igualmente, en esta inédita contienda electoral se derrumbó el “mito hispano”, es decir, quedó en entredicho y por demás cuestionado su “supuesto” carácter decisivo en futuras elecciones gringas…
En síntesis: con el arribo de Donald Trump a la “Casa Blanca”, no considero que se acabe el mundo, como muchos “analistas” (estúpidamente) lo siguen haciendo creer, pues no hay que olvidar que “él” no se manda solo, y que sus promesas de campaña seguramente eran (en su mayoría) meras “estrategias proselitistas” que después se desconocen o “se negocian” pasando a segundo término, como sucede y se estila en todo el mundo o ¿no?... Espero no equivocarme por el bien de la humanidad…

San Juan Diego y la Guadalupana
A propósito de Diciembre y sus “babosadas navideñas”, otro dizque lector de “El Objetivo Regional” (de la perrada), cuestionó nuevamente a este mugriento reportero: “amigo Federico, tú que constantemente tocas temas relacionados con la filosofía barata, la sociología, así como asuntos eclesiásticos, ¿en verdad existieron la Virgen de Guadalupe y el ahora Santo Juan Diego?... Otra pregunta por demás infame y “ponzoñosa”, que por su “veneno” y trascendencia nos dan ganas de sacarle la vuelta, no obstante, como periodista no podemos concedernos ese lujo, por lo tanto (como para salir del “apuro”), transcribo lo que en alguna ocasión “reflexioné” al respecto y que a la letra dice: antes de cerrar esta parte del libro, es bueno a manera de referencia tocar aunque sea muy superficialmente la “salida” o negociación que le dio la Iglesia católica al caso del ex Abad de la Basílica de Guadalupe, Guillermo Schulenburg, quien osó (pretendió) poner en duda la existencia del ahora Santo “Juan Diego” y por consecuencia de la mismísima Virgen de Guadalupe... Revelaciones aterradoras y escalofriantes que dejaron helado y desconcertado al más pintado creyente guadalupano, pues a nadie le gustó el pasar por “tonto” y darse cuenta hasta ahora, que toda su vida había adorado y rezado a alguien que según el ex sacerdote superior de la Basílica Guadalupana, nunca ha existido... ¿Qué broncón verdad? ¿Cuántos intereses económicos, políticos y religiosos se tocaron con estas declaraciones del ex Abad guadalupano (QEPD)?, a tal grado que, a las autoridades eclesiásticas no les quedó otro camino que el de irse por el más fácil, o sea, hacia la yugular del “profano” sacerdote, descalificándolo de tal manera, en que le echaron la “culpa” de que estaba ya muy viejo y por lo tanto padecía de “demencia senil”, por lo que no sabía lo que decía... ¿A poco? ¿Acaso el ex Abad Schulenburg, no merece ni tan siquiera el beneficio de la duda por sus tantísimos (33) años al frente de la Basílica de Guadalupe y de servicio a la misma Iglesia católica?... Qué acaso muchos sacerdotes, cardenales y hasta el mismísimo PAPA Francisco con sus 79 años de edad ¿No caen o estuvieron también en ese mismo supuesto de ser viejos y no por eso se les considera o creyó seniles?... Ni hablar, volvemos al principio, o sea que cada quien es libre de creer o no, de manera consciente en lo que quiera o en lo que más le convenga... Mientras no hagan daño o “manipulen” a terceros inocentes (incluyendo a sus propios hijos)…