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lunes, 14 de marzo de 2016

¿Para qué Tanto Circo?... Por: José María Hinojosa Aguayo.


¿Para qué Tanto Circo?

Por: José María Hinojosa Aguayo

El Objetivo Regional.- A como pintan los acontecimientos en todo lo relacionado con el escabroso tema de la seguridad pública, y el muy cuestionado mando único de policía que se pretende implementar a nivel nacional, como que no es del agrado de los presidentes municipales de todo el país, ya que no tendrán voz ni voto a la hora de nombrar a los responsables de la seguridad pública de sus municipios, pues esta responsabilidad corresponderá a los gobernadores y gobernadoras de las 32 entidades federativas (estados) de México, razón por la cual tendrán prácticamente secuestrados a sus municipios por los gobernantes en turno, sobre todo, en aquellos municipios cuyos presidentes municipales representan a otros partidos políticos (PAN, PRD, etc.), por lo que no se descarta el cobro de facturas pendientes por el pasado proceso electoral donde todos sin excepción se sacaron los trapitos sucios sin recato alguno, mención aparte, de que, con este sistema supuestamente innovador por mejorar la seguridad pública del país, le están dando prácticamente el tiro de gracia a la ¡estigmatizada! y pobre “democracia”, a la que teníamos derecho los mexicanos, por la concentración de más poderes y privilegios a los más corruptos e intocables servidores públicos de la historia de nuestro “México lindo”, más cuando la solución a este añejo problema la hemos tenido siempre a la vista de todos: la aplicación sin distingos del “estado de derecho”, así de simple y sencilla es la solución ¡para que tanto circo!, y tenga usted por seguro que las Islas Marías y “Puente Grande” serían insuficientes para albergar a tantas ratas de dos patas y cuellos blancos que hoy en día padecemos y que presumen que ellos sí saben gobernar. Y aquí cabe muy bien una reflexión del filósofo griego Cicerón: “las leyes callan, cuando las armas hablan”, por otro lado, muchas personas con un poco de sentido común me han cuestionado al respecto: ¿Qué no sería facultad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público?, hacerles compulsas (investigar) a todos los servidores públicos de administraciones pasadas y actuales, de dónde y cómo se hicieron de tanta riqueza que ostentan, cuando antes de ser funcionarios no tenían ni en que caerse muertos (ni siquiera un terrenito en el panteón), dónde están y cuándo han pagado impuestos ¿Qué negocios tan fabulosos tienen para tener tantas riquezas? (terrenos, ranchos, bienes raíces, etc.) y por supuesto lo que muchos no descartamos por los supuestos controles bancarios de hoy en día, que sigan el ejemplo de los narcos y tengan y hagan uso de las famosas “caletas” para guardar efectivos mal habidos, o el famoso oro verde (dólares) para no descapitalizarse con las devaluaciones, al fin de todo, Hacienda a través de tantos años debe de tener bien detectados a todos o a la mayoría de contribuyentes marrulleros que no cumplen cabalmente con sus obligaciones fiscales, y la clase política les brindaría una fabulosa opción de recuperar muchos miles de millones por esta singular y novedosa vía.