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lunes, 31 de octubre de 2016

Yaquis: “Chantajes y Más Chantajes”... Por: José María Hinojosa Aguayo.


Yaquis: “Chantajes y Más Chantajes”

Por: José María Hinojosa Aguayo

El Objetivo Regional.- “Bien dice el dicho”: lo que se hace de noche de día aparece, ya que esta famosa frase pueblerina parece ser hecha como anillo al dedo con el ancestral problema que enfrenta la sociedad sonorense y sus autoridades con las etnias yaquis, chantajes y más chantajes, un Estado (Sonora) prácticamente secuestrado a su voluntad y capricho, y todo, gracias a un decreto presidencial otorgado por el entonces presidente de la república, General Álvaro Obregón Salido, en favor de la tribu yaqui, sin medir las consecuencias que a futuro éste iba a ocasionar y que no tiene cuando acabar sino todo lo contrario, cualquier pretexto es bueno para ellos para prácticamente “extorsionar” a autoridades y personas civiles que se atrevan a poner un pie en su dizque territorio, convirtiendo a esta etnia (yaqui) de golpe y porrazo como la más rica y favorecida del país (México), 180 mil hectáreas, el 15% de lo que recaudan las casetas de cobro instaladas en sus terrenos, millonadas de pesos todos los años en proyectos productivos, regalías por el acueducto independencia y ahora pleitos entre ellos mismos por lo que supuestamente les va a tocar por el paso “por sus dominios” del gaseoducto, ¿quién les entiende? ¿Quién los para?, nomás nos falta tener que sacar una visa para poder transitar libremente por sus dominios, por lo que decretos firmados de noche benefician a pocos y perjudican a muchos, por lo que, por muy presidenciales que sean deben derogarse (desaparecer), equidad, suelo parejo para todos, y si no quieren, hay que seguir el ejemplo de los gringos, una reserva para los yaquis y que se rasquen con sus propias uñas…
En otro tema que ya parece disco rayado, están los señalamientos por corrupción que en todos los foros se hacen priístas y panistas, tratando tanto unos como otros de defender lo indefendible, pues ya que para nadie es un secreto la rapiña con la que se han enriquecido la mayor parte de la clase política en México a costa de los que menos tienen, y aquí lo más sorprendente en uno de estos foros, con Joaquín López-Dóriga, es ver al senador por Sonora, Ernesto Gándara Camou, rasgarse su enorme vestidura por defender la moralidad de su partido (PRI), cuando en otros medios (tv), el nuevo dirigente nacional de su partido, Enrique Ochoa, anuncia una cruzada nacional contra los gobernadores corruptos al interior de su partido (Chihuahua, Tamaulipas, Nuevo León, Quintana Roo, etc.), pero aquí lo más curioso es que si a corruptos vamos deberían de empezar por el propio Enrique Ochoa que al dejar la dirigencia de la Comisión Federal de Electricidad, el señor se indemnizó con más de un millón trescientos mil pesos, por los servicios prestados, por lo que si estos desplantes no son un acto de corrupción, no nos queda más que pensar que la corrupción aquí en México no es un “delito” sino un acto de “justicia”.